'Heartstopper', una carta a mi yo adolescente en el armario
- Antonio Porras
- 11 may 2022
- 3 min de lectura
Actualizado: 12 may 2022
Netflix conquista a la audiencia con este entrañable retrato de romance gay entre dos jóvenes

'Heartstopper', el último hit de Netflix, ha conseguido alzar a Charlie Spring y Nick Nelson como la pareja del momento. Interpretados por unos magníficos Joe Locke y Kit Connor (en lo que considero una perfecta elección de casting), estos dos adolescentes y la tierna historia de amor entre ellos ya ha convertido a la serie y a sus personajes en todo un referente para el colectivo LGTBI.
Inspirado en un webcomic de Alice Oseman, quien también se ha encargado de escribir el guion para esta entrega de 8 episodios, 'Heartstopper' nos muestra la relación entre el incomprendido Charlie, a quien toda su vida han discriminado por ser gay, y Nick, un popular jugador de rugby que todavía no tiene clara su orientación sexual.
Lo que a priori podría parecer una simple historia de amor adolescente llena de clichés más que trillados en el cine, termina convirtiéndose en una de las series más entrañable de los últimos años en la que, precisamente, la sencillez de su narrativa termina convirtiéndose en su punto fuente.
Oseman se deshace de todos los estereotipos para mostrarnos la inocencia entre dos chicos que se enamoran
Sin muchas pretensiones, 'Heartstopper' termina encandilando a su audiencia presentando un relato lleno de inocencia y que resulta muy refrescante en un panorama mediático en el que los personajes LGTBI vienen cargados de tópicos. En este sentido, la serie se deshace de todos los estereotipos previamente establecidos para encontrar su propio camino. Poco, o nada, tiene que ver con series como Élite o 'Euphoria', mucho más sexualizadas y con personajes que, a pesar de supuestamente tener 15 años en la ficción, aparentan tener 15 años cotizados.
Oseman se desmarca de todo ello para apostar por un enfoque mucho más naif, alejándose por completo de la sexualización y de los supermodelos de 30 que todavía encarnan a quinceañeros. La serie es simplemente un relato de amor. Idealizado, por supuesto, pero con el toque justo de realidad para conseguir apelar tanto a jóvenes en el armario, que por fin tienen un referente LGTBI sano, como a aquellos adultos que sienten haber perdido esa parte de su vida.
De esta forma, 'Heartstopper' actúa como una carta directa al joven adolescente que todos hemos sido. Específicamente a ese adolescente en el armario cuyo deseo era, quizás, vivir la historia de amor de Charlie y Nick pero que no pudo hacerlo por el miedo al rechazo. La serie no es solo una carta de amor entre sus protagonistas, sino también a toda una audiencia que necesitaba reconciliarse con su pasado. Afortunadamente, la serie también representa un cambio en la sociedad y en como la homosexualidad es vista hoy en día.
Olivia Colman, Yasmin Finney o Corinna Brown completan un elenco que apuesta por la diversidad
Otro de sus puntos fuertes es precisamente esa increíble labor en mostrar la diversidad LGTBI. Liderado por un carismático elenco (en el que despunta una breve pero estupenda Olivia Colman), la temporada cuenta con personajes tan coloridos como Elle, una chica trans, o Tara y Darcy, las amigas lesbianas de los protagonistas, que no se limitan a ser personajes secundarios cuya única función es la de rellenar un 'cupo' de igualdad, sino que son personajes plenos con sus propias motivaciones, deseos y frustraciones.
Un variopinto panorama que enriquece la ficción y que, en definitiva, la convierte en una carta de amor y respeto con el colectivo.



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