'La piel que habito', el Frankenstein moderno de Almodóvar
- Antonio Porras
- 11 sept 2023
- 2 min de lectura
Crítica al clásico del extremeño, protagonizado por Antonio Banderas y Elena Amaya

Existen diferentes tipo de terror. Está aquel que nos hace gritar ante el 'jump scare' de turno, el que nos asquea con las escenas más gore o, simplemente, aquel que consigue incomodarnos. Sin necesidad de violencia o sustos gráficos, solo con la creación de una atmosfera inquietante que nos acongoja. 'La piel que habito', una de las obras más controvertidas de Pedro Almodóvar, recae en la última categoría.
Protagonizada por Antonio Banderas, este film de 2011 sigue la historia del Doctor Robert Ledgard durante su investigación en la creación de una piel humana sintética resistente al fuego. Lo hace experimentando en Vera (Elena Anaya), una chica captiva en el sótano en su mansión a las afueras de Toledo. Una especie de 'Frankenstein' moderno toledano que ya se presenta como una premisa suficientemente perturbadora pero que Almodóvar retuerce al cuadrado para presentar una historia tan oscura como atrevida.
Sin 'spoilear' los sorprendentes ases (en plural, sí) que Almodóvar esconde bajo la manga, 'La piel que habito' mantiene al espectador en la sombra durante gran parte del metraje, preguntándose hacía donde le quiere llevar el director. Pasados el ecuador, el extremeño pega el volantazo y nos hace entrar en su juego; lleno de esa exageración y extravagancia grotesca que le representan.
Visualmente es impecable y la gran banda sonora de Alberto Iglesias consigue transportar la cinta al siguiente nivel, creando una atmósfera propia del cine de teror, género con el que el director se atreve a experimentar por primera vez y del que sale muy bien parado. Eso sí, un versión del mismo desde la más clásica mirada almodovariana, con todo lo que eso conlleva: los tintes de melodrama, los saltos de géneros y sus toques más 'camp' y grotescos... ¿Quién más se atrevería a incluir a un personaje disfrazada de tigre en medio de una película de estas características?
Para algunos, esto será precisamente lo que convierte 'La piel que habito' en una película ridícula. Para otros, en los que me incluyo, eso es exactamente lo que la eleva. Porque solo Almodóvar podría crear una cinta así. Macabra y retorcida pero, definitivamente, única y atrevida.



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